Se pasa uno la vida leyendo libros, escuchando a tontos y sabios, buscando uno o mil dioses. En realidad, la mayoría de las cosas te las explica una mirada, un amanecer o una canción como por ejemplo esta:
"Harto ya de estar harto, ya me cansé
de preguntarle al mundo por qué y por qué.
La Rosa de los Vientos me ha de ayudar
y desde ahora vais a verme vagabundear,
entre el cielo y el mar.
Vagabundear.
Como un cometa de caña y de papel,
me iré tras una nube, pa' serle fiel
a los montes, los ríos, el sol y el mar.
A ellos que me enseñaron el verbo amar.
Soy palomo torcaz,
dejadme en paz.
No me siento extranjero en ningún lugar,
donde haya lumbre y vino tengo mi hogar.
Y para no olvidarme de lo que fui
mi patria y mi guitarra las llevo en mí,
Una es fuerte y es fiel,
la otra un papel.
No llores porque no me voy a quedar,
me diste todo lo que tú sabes dar.
La sombra que en la tarde da una pared
y el vino que me ayuda a olvidar mi sed.
Que más puede ofrecer
una mujer...
Es hermoso partir sin decir adiós,
serena la mirada, firme la voz.
Si de veras me buscas, me encontrarás,
es muy largo el camino para mirar atrás.
Qué más da, qué más da,
aquí o allá."
viernes, 18 de febrero de 2011
domingo, 13 de febrero de 2011
Disociación
¿Quién no se acuerda de ser un niño y comenzar a dar vueltas sobre ti mismo, frenar en seco y disfrutar de un intenso mareo que te hacía sentirte fuera de todo? Cuanto más intentabas centrar tu atención en un punto, más se incrementaba la sensación de vértigo y más ajeno y absurdo era cuanto te rodeaba. Lo que sientes cuando tu alrededor te resulta extraño es un profundo desapego.
Algo parecido ocurre cuando repites mentalmente una palabra una y otra vez. Las primeras veces, el sonido, la escritura y la idea son lo mismo. Poco a poco se produce una disociación, hasta que no reconoces relación alguna entre esas tres cosas. Hay días en los que ocurre algo similar y no sabes muy bien por qué. Últimamente me pasa con las personas. Un comportamiento o una palabra hacen que mi idea de ellas se fragmente hasta dejar de reconocerlas. Encajar los pedazos no suele ser fácil y mucho menos si crees que has perdido algunas piezas del puzzle.
Perdonen el drama. Es que me pongo muy histérica cuando no entiendo las cosas.
domingo, 30 de enero de 2011
Una frase
La costumbre de empezar muchas veces puede no ser más que un miedo atroz a continuar el camino.
Hola, visitante ruso. Mujer u hombre, ¿por qué abres siempre esta entrada? Igual es casualidad, pero como me picaba la curiosidad pregunto. Eso si entienes español, si no, estoy hablando sola.
Hola, visitante ruso. Mujer u hombre, ¿por qué abres siempre esta entrada? Igual es casualidad, pero como me picaba la curiosidad pregunto. Eso si entienes español, si no, estoy hablando sola.
domingo, 16 de enero de 2011
Odaliscas
Empecé intentando entender a un hombre en particular, continué pensando en ellos en general y terminé mirando odaliscas. De ese proceso surgieron dos preguntas y una certeza:
¿Es bobo?
¿Cómo son?
Son hermosas.
jueves, 30 de diciembre de 2010
Que no importe
Un día te levantas con la firme decisión de que la caída no importe. Sabes que es mentira y que el momento de tocar el suelo será doloroso. Te repites: "Que no importe, que no importe". Sólo hay que decirlo las veces suficientes para coger el impulso justo y lanzarte. Una vez iniciado el descenso ya no tienes que pensar nada porque no hay vuelta atrás. Ya volverás a devanarte los sesos cuando veas la importancia del golpe.
viernes, 10 de diciembre de 2010
Meseta
A los pocos meses de estar en prisión, Valentín ya había olvidado cuál era el motivo de su encarcelación. Pasaba los días imaginando mesetas y llanuras por las que correr hasta la extenuación. Al principio era lo único que le calmaba y le devolvía el ritmo tranquilo a su respiración. A medida que el tiempo pasaba y el guardia gritaba más, esas imágenes que le habían reconfortado le producían desazón y esa desazón se fue convirtiendo en miedo. Se veía en mitad de un erial, sin caminos ni carreteras, solamente con el horizonte al fondo. Seguía corriendo por esos paisajes como los primeros días, pero se detenía a cambiar el rumbo a cada rato pensando que daba igual la dirección porque no llegaba a ningún sitio. Poco a poco, con el fin de evadir esa angustia, empezó a concentrarse en la imagen de los barrotes y hoy pasa las noches agarrado a ellos para no sentirse perdido en la meseta.
jueves, 18 de noviembre de 2010
Gracias...
a los que me regalaron novelas y canciones que no conocía.
a los que pudieron ser y no fueron.
a los que quise querer.
a los que me dejaron mierda porque tuve que aprender a hacer limpieza.
a los que se engañaron o me engañaron.
a todos los que me acompañaron un rato y me enseñaron a seguir sola.
a los que pudieron ser y no fueron.
a los que quise querer.
a los que me dejaron mierda porque tuve que aprender a hacer limpieza.
a los que se engañaron o me engañaron.
a todos los que me acompañaron un rato y me enseñaron a seguir sola.
miércoles, 10 de noviembre de 2010
Mis problemas con los trenes
Cada mañana subo en la estación de "Todavía no" y ya es costumbre quedarme dormida en el trayecto. Cuando despierto justo llegamos a "Ya no". Espero estar algún día más atenta.
domingo, 7 de noviembre de 2010
La coraza
Manolo Escobar lleva años buscando su carro, yo, mi coraza. Todo el mundo parece verla y yo ni me entero. Alguien que fue un gran amigo en su momento (hoy no lo sé) se tatuó una como debajo de piel rasgada. Otros se musculan hasta construirse una. Y la chica de este poema usa su frente como protección. La mía es como el famoso carro, todo el mundo habla de ella, pero yo nunca la he visto.
¡Impenetrable es tu frente, cual un muro!
Tan cerca de los ojos, ¿cómo retiene preso
tu pensamiento?, ¿cómo su recinto es oscuro
bajo el cabello de oro, sobre el radiante beso?
Con la movilidad mágica de tus ojos,
la fijeza de dardo de los míos esquivas;
a veces, brillan dentro como ponientes rojos,
a veces, como rápidas estrellas pensativas...
¡Mujer, que yo lo vea! Libra de sus penosas
dudas a esta constante nostalgia de mis penas;
¡quiero saber si tu alma es un jardín de rosas,
o un pozo verde, con serpientes y cadenas!
Juan Ramón Jiménez Poemas mágicos y dolientes (1911)
¡Impenetrable es tu frente, cual un muro!
Tan cerca de los ojos, ¿cómo retiene preso
tu pensamiento?, ¿cómo su recinto es oscuro
bajo el cabello de oro, sobre el radiante beso?
Con la movilidad mágica de tus ojos,
la fijeza de dardo de los míos esquivas;
a veces, brillan dentro como ponientes rojos,
a veces, como rápidas estrellas pensativas...
¡Mujer, que yo lo vea! Libra de sus penosas
dudas a esta constante nostalgia de mis penas;
¡quiero saber si tu alma es un jardín de rosas,
o un pozo verde, con serpientes y cadenas!
Juan Ramón Jiménez Poemas mágicos y dolientes (1911)
domingo, 31 de octubre de 2010
De otras cobardías
Como no me gusta el riesgo, sólo me lanzo cuando la hostia es segura. En este caso, además, se prevé de dimensiones apocalípticas.
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