domingo, 18 de octubre de 2026

Lo que no existe más

Enviudar en diferido ocurre cuando te has follado pollas que ya están muertas. Obviamente, cuando lo haces tienen que estar vivas (nunca se me ha dado la necrofilia).

Me despedí de ti tres veces: una cuando sentí que ya no estaba a gusto a tu lado, la segunda cuando lo dejamos casi de mutuo acuerdo y el veintiocho de mayo cuando me enteré de que te habías ido definitivamente. Hoy intento poner palabras a todas esas despedidas a la vez.

Me regalaste dos cómics iguales, una selección de canciones, montones de películas, aparecer en un cortometraje y dos años de compañía. Nunca nos devolvimos las cosas que nos prestamos, pero supongo que eso no importa ya.

No sé si el problema estuvo en dejarme convencer sin mucho entusiasmo o que el deseo me duraba solo mientras recorríamos todas las estancias de tu casa haciendo el amor.  Aun así me entregué con desesperación como solo lo hago a veces.

Espero que no te tomes a mal que te hable mientras preparo la comida de mañana y que hayan plantado un árbol sobre tus restos como me dijiste que querías.

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