domingo, 31 de octubre de 2010

De otras cobardías

Como no me gusta el riesgo, sólo me lanzo cuando la hostia es segura. En este caso, además, se prevé de dimensiones apocalípticas.

jueves, 28 de octubre de 2010

Un viaje

No decía palabras,
acercaba tan sólo un cuerpo interrogante,
porque ignoraba que el deseo es una pregunta
cuya respuesta no existe,
una hoja cuya rama no existe,
un mundo cuyo cielo no existe.

La angustia se abre paso entre los huesos,
remonta por las venas
hasta abrirse en la piel,
surtidores de sueño
hechos carne en interrogación vuelta a las nubes.

Un roce al paso,
una mirada fugaz entre las sombras,
bastan para que el cuerpo se abra en dos,
ávido de recibir en sí mismo
otro cuerpo que sueñe;
mitad y mitad, sueño y sueño, carne y carne,
iguales en figura, iguales en amor, iguales en deseo.
Aunque sólo sea una esperanza
porque el deseo es pregunta cuya respuesta nadie sabe.

                                                                            Luis Cernuda
Querer divertirse, volver al Lucky, abrir un nuevo "sí" cada día y bañarme en preguntas sin respuesta. ¿Te vienes?

domingo, 10 de octubre de 2010

Cobardía verbal

Bien sabido es que no me llevo demasiado bien con Mme Mentira. Durante años he convivido con su hermana pequeña Mle Piadosa. Del mismo modo que la tradición se ha puesto siempre de parte de Abel, nosotros salvamos a la mentira piadosa de la quema moral por más injusta que sea. Como decía, yo la he tolerado y la he ejercido sin ningún tipo de remordimiento. Cada vez he tenido más conflictos con esa familia, por lo que tuve que desterrar también a la benjamina y mudarme con el primo lejano Silencio. Cierto es que para mí es mucho más cómodo vivir con varones y mucho más si, como en este caso, son calladitos. Desde que sé que todos ellos forman parte del mismo clan, tuve que arriesgarme a seguir sola y continuar el camino sin más compañía que una boca enorme. 

No me engaño, no ha sido por generosidad ni por valentía. Creo firmemente que la cobardía debería ser un derecho constitucional hasta que nos paguen un plus de peligrosidad en cada uno de nuestros actos, pero a la cobardía verbal no le veo cabida en ninguna Carta Magna. Por más vestida de piedad o de silencio que la presentemos, una trola es una trola y añadiría más, una falta de respeto. No tengo nada en contra de que me mientan siempre que lo hagan con malas intenciones. Si el fin es malo, los medios no tienen por qué ser honestos. Si me quieren hacer un bien, veo imposible que nadie lo logre a través de una traición. El asunto es simple, ¿no?


Anexo del 14 de octubre: Nikhil y Sandip
Anteanoche empecé "La casa y el mundo". Nunca me había llamado la atención Tagore por la cantidad de citas suyas que circulan y hasta ahora no había leído nada. El caso es que me encontré con estos dos personajes con puntos de vista muy diferentes sobre esto. Que hablen ellos.
Nikhil: Tenía la vanidad de creer que podría contemplar la verdad en toda su desnudez, lo cual era tentar a Dios.
Sandip: Preferiría no ocultar nada; ocultar es cobarde. Pero si no pudiera resolverme a disimular cuando el disimulo se impone, sería también cobarde.
Empieza a caerme bien Tagore, muy mal Nikhil, que se parece demasiado a mí y Sandip no sé.





martes, 5 de octubre de 2010

Elvira desnuda

A Elvira siempre le gustó la poesía, pero tuvo que ser después de criar a dos hijos y divorciarse de su marido, cuando pudo dedicarse a disfrutarla. Está empezando con autores claros, en los que los sentimientos rebosan las palabras y no hay que buscar el significado de enrevesadas metáforas ni de términos cultos en desuso. En los últimos días está completamente entregada a Benedetti, y como se enteró que Serrat puso música a algunos de sus poemas, escucha esta canción-poema varias veces al día.



"una mujer desnuda y en lo oscuro
genera una luz propia y nos enciende
el cielo raso se convierte en cielo
y es una gloria no ser inocente
una mujer querida o vislumbrada
desbarata por una vez la muerte."

Habló con su hijo Manu para ver si el sentía así a las mujeres. Como ya sabemos que este chico es poco claro y tiende a divagar, no le dio una respuesta satisfactoria, pero sí pensó una pregunta que le satisfacía más a él y fue cuando vino a verme . Quería saber la razón por la cual ese poema llamaba la atención de una mujer, en este caso su madre, cuando era algo escrito para conmover a los hombres. ¿Cómo explicárselo si al hacerlo corría el riesgo de desnudar de manera no literal al resto de las mujeres, teniendo en cuenta además que yo soy una de ellas. No me pareció correcto aclararle que todas las que en algunos momentos hemos sido "mujeres desnudas y en lo oscuro" tenemos miedo a no serlo más en el mismo grado que tenemos ganas de repetir ese personaje. Una mujer desnuda en el poema es el deseo completo, no solo sexual, es la respuesta que muchos hombres buscan, pero para ello no sirve cualquier mujer, eso no se produce en cualquier encuentro ser "mujer desnuda y en lo oscuro" es lo que toda mujer quiere ser y lo que todo hombre quiere tener. Para rematar el enredo habría que decir que también los hombres quieren ser "hombres desnudos en lo oscuro" y las mujeres poseerlos.

jueves, 30 de septiembre de 2010

Entero

Los judíos, como era el día de la Preparación, para que no quedasen los cuerpos en la cruz el sábado - porque aquel sábado era muy solemne - rogaron a Pilato que les quebraran las piernas y los retiraran. Fueron, pues, los soldados y quebraron las piernas del primero y del otro crucificado con él.  Pero al llegar a Jesús, como lo vieron ya muerto, no le quebraron las piernas, sino que uno de los soldados le atravesó el costado con una lanza y al instante salió sangre y agua. El que lo vio lo atestigua y su testimonio es válido, y él sabe que dice la verdad, para que también vosotros creáis.Y todo esto sucedió para que se cumpliera la Escritura:  "No se le quebrará hueso alguno"
 Juan (19:31 a 36)
Al final todo es una cuestión estética. Unas piernas rotas, un crujido de huesos o un grito de dolor pueden fastidiar cualquier historia.

martes, 7 de septiembre de 2010

La visita

Está instalado en mi sofá y yo, entretanto, se supone que he venido a mi cuarto a hacer una llamada de teléfono. Sabe que miento. No me gusta hablar por teléfono así que sólo lo hago cuando no tengo ninguna excusa para retrasar el momento y, teniendo en cuenta que hay un amigo aguardándome en el salón, no es el caso. Me escondí para tener tiempo de adivinar que es lo que está esperando exactamente de mí. Ojalá no sea consejo.

Ha estado casi una hora tratando de explicarme su miedo. Nunca sé si Manuel habla completamente en serio o está ensayando uno de sus personajes. Al menos si estuviera segura de cuando habla en broma… Todo lo cuenta con cierto desapego. No es que sea alguien que pasa de todo ni que mira su vida con indiferencia, es, simplemente que para poder expresarlo necesita transmitirlo con distancia y ciertos toques de humor.

Sabe que ha sobrevivido incluso a su inacción y que ahora que tiene la fuerza suficiente para coger impulso y salir de ella, lo que le aterra es que el mundo se vengue de él escupiéndosela en la cara. O lo que yo interpreto: que una vez que él decida poner otra vez en marcha el mecanismo de su vida, encuentre que cualquier esfuerzo que haga sea inútil, como cuando en los sueños intentamos correr y no avanzamos, impidiéndole ir más adelante en su camino y, lo que es peor, no dejándolo tampoco retroceder.

Ahí me llama. Que sí, que ya voy. El cabrón no me da tregua ni se la da a sí mismo. Le ofreceré un café para ganar unos minutos más que, aunque tampoco me servirán de nada, por lo menos me enfrentaré de nuevo a él con una taza caliente entre las manos, que siempre reconforta un poco.

martes, 10 de agosto de 2010

(Re)cambio

Ya no tenía mucho sentido lo de "A tomar por culo la bicicleta" ni lo tiene el título actual. Es lo que hay. Aparte de eso sigue todo igual.

miércoles, 4 de agosto de 2010

El tríptico


Abierto dice muchas cosas. Cerrado puede decirlo todo.

jueves, 29 de julio de 2010

Soluciones

En el fondo de todo no está la cantidad de problemas sino el ingente número de soluciones. Nos cuesta, pero la cuestión a resolver tarde o temprano la encontramos. A partir de ahí el siguiente paso está claro, ¿no? Buscar una solución. Dicen que el que busca encuentra, lo que no dicen es que se terminan hallando demasiadas cosas. Con las soluciones también pasa, de modo que al principio sólo tenías un problema y ahora lo sigues teniendo además de varias opciones para paliarlo. En un laboratorio, el método ensayo y error da buenos resultados. Ahora, ¿lo habéis probado fuera de una atmósfera controlada? Cada experimento fallido que hacemos nos lleva a provocar más problemas que, a su vez, generan una cantidad indeterminada de soluciones. De esta desazón se libran tres tipos de personas: los que tienen mucha suerte y aciertan la respuesta correcta a la primera (la ventaja de estos es que además suelen acertar en las quinielas), los que se empeñan en que su solución es la correcta aunque tengan que contradecir las leyes de la lógica y la física para afirmarlo y aquellos que  prefieren no enredar y quedarse con su problema que, total, no les complica tanto la existencia. El resto ensayamos y erramos hasta que nuestras fuerzas o nuestra salud mental nos lo permiten, momento que, por otro lado es imposible de predecir.



sábado, 17 de julio de 2010

Más de lo mismo

Y otras veces es el pasado el que te hace una llamada y después de colgar no paras de darle vueltas a todo lo que has hecho y, sobre todo, a lo que has dejado de hacer, desde que ese pasado era presente hasta hoy. En ese punto sólo queda esperar a que todo vuelva a su lugar y ver si podemos crear nuevos puntos de partida.