martes, 17 de marzo de 2009

Versos

Que la vida iba en serio
uno lo empieza a comprender más tarde
Jaime Gil de Biedma. Completo aquí.




El cuerpo me pedía versos hoy. Los dos primeros los escuché casualmente esta tarde. El poema de Alberti de la canción lo había escuchado siempre de Serrat y, buscándolo, encontré esta versión aflamencada. Daría otros porqués de la elección, pero, sinceramente, no me apetece explicar. No os emocionéis Oda y compañía que yo sigo siendo más de prosa, ¿o, mejor dicho, prosaica?

domingo, 15 de marzo de 2009

Locura

Meester snyt die Keye ras, myne name is lubbert das


La Extracción de la Piedra de la Locura era una supuesta operación quirúrgica realizada durante la Edad Media. Según los testimonios escritos, consistía en la extirpación de una piedra que causaba la necedad en el hombre, la suprema estupidez. Los testimonios dan a entender que algunos casos que realmente se ejecutaron tenían el carácter de una lobotomía. En la práctica más frecuente, esta extracción era un rito simbólico que el curandero realizaba sobre el paciente, para curarle de la estulticia. El Bosco plantea la escena en un círculo, rodeado por una leyenda en hermosos caracteres góticos: "Maestro, quíteme la piedra, me llamo Lubbert Das". Este nombre es un tópico en la cultura neerlandesa para designar al culmen de la estupidez humana. Además, el personaje que le opera lleva en la cabeza un embudo, tal vez alegoría de la locura, y está acompañado por dos religiosos, un clérigo y una monja, que lleva sobre su cabeza un libro cerrado; esto nos inclina a pensar que sean alegorías de la superstición y la ignorancia, de la cual se acusaba frecuentemente al clero. Este tema, unido al formato circular que podría remitir al de un espejo, parecen arrojar al mundo la imagen de su propia estupidez al desear tan erróneamente superarla.
Fuente: http://www.artehistoria.jcyl.es

En el cuadro, la piedra resulta no serlo, lo que extrae el sabio es una flor que simboliza el dinero que ha estafado con esa “curación”. No es el cuadro que más me impacta de El Bosco ya que, como no soy una entendida en arte, el que me sobrecoge es el famoso tríptico de “El jardín de las Delicias”. Pizarnik tiene una obra que también se llama “Extracción de la piedra de la locura”, pero como me desconcierta un poco esta mujer sólo dejaré este enlace por si queréis escuchar algo.

Bueno, todo esto venía a que este ¿blog? comenzó hace unos meses con un entrada que tenía por título “Lucidez“. Nada que mejor que cerrar con locura un ciclo que comenzó con lucidez. ¿Qué depara el próximo giro? Ni idea. Además, es lo que tienen los círculos, que una vez que estas recorriéndolos nunca tienes claro donde empiezan y terminan, solamente puedes seguir caminando sobre su infinita curva. Veremos con qué inauguro la siguiente vuelta (se aceptan sugerencias). Yo, con que la fuerza centrífuga eche fuera lo que ya no quiero, me conformo. De momento me quedo con mi piedra y pobre del tonto con embudo que sea crea con derecho a sacármela.

martes, 10 de marzo de 2009

El panda y la mentira


Solemos acordarnos del primer día de colegio, la primera vez que besamos a alguien o que tuvimos sexo. Una de las primeras veces que a menudo me viene a la memoria es la primera mentira. Bueno, la primera mentira consciente, de esas que se piensan, se desarrollan y que nacen con un propósito. Cuando eres muy niño nunca está claro lo que es un ensueño o lo que es una trola bien maquinada. A partir de este momento que voy a relatar, la línea se hizo más nítida.

Había ido esa mañana al zoo en una excursión del colegio. Llevaba puesto un vestido blanco con unos detalles multicolor en el bajo y en el bolsillo que tenía en el pecho. Justo en ese bolsillo fue donde comenzó todo. En el autobús de vuelta a casa mi compañero de asiento se quedó dormido después de aquel día de primavera repleto de emociones y bocadillos de tortilla. En ese momento de tranquilidad que siempre llega en los viajes de retorno, me di cuenta de que había algo pegado en el interior del bolsillo. Era un chicle masticado y no recordaba como podía haber llegado allí. Miré a Carlitos que, como todos los hombres en los momentos importantes, estaba dormido y pensé que de aquello tenía que salir sola y empecé a pensar una explicación razonable para el origen de aquella plasta pegada al bolsillo que me pudiera librar de la bronca materna. Por aquella época era muy famoso el oso panda Chu-lin que tenía una canción y todo. Yo había pasado del oso en cuestión y cuando tocaba hacerle la visita me quedé rezagada observando más rato a los leones que me parecían bastante mas interesantes. Encontré la solución en ese panda perezoso.

Cuando llegué a casa le relaté a mi madre con pelos y señales cómo había dado de comer a mi amiguito Chu-lin y como se dejaba rascar la barriga. También le ofrecí una descripción detallada de la manera en que el bicho escupió el chicle que me quitó de la mano porque se le quedaba pegado a los dientes, para terminar diciendo que ya era mala suerte que tuviera tanta puntería un ser tan poco desarrollado y marcase un triple justo en el único bolsillo del que disponía mi vestido. Mi señora madre me miró con el ceño fruncido y me dijo muy seria: “Estás mintiendo”. No se volvió a hablar de aquello y siempre que el oso bicolor salía en la tele o se nombraba en alguna conversación yo desaparecía de la manera más discreta posible.

Miento mal y eso lo sabe todo el mundo. Algunas veces lo hago y no me remuerde la conciencia, aunque no puedo dejar de recordar aquel día de excursión y los ojos de decepción de mi ma. Desde entonces tengo el pasatiempo de descubrir las mentiras ajenas. Quizás se un intento de venganza por mi carrera frustrada de mentirosa. Últimamente este entretenimiento me está aburriendo y cada vez me caen mejor los que mienten bien. Ahora, que a los malos mentirosos sigo sin soportarlos, no porque mientan, sino porque son más estúpidos que yo y me dejan pillarles. Mmmmm… estoy pensando que a lo mejor eso es lo que quieren y es una manera de sinceridad mucho más desarrollada.

Nota: Chu-lin falleció en 1996 víctima de una prostatitis tras un largo historial de enfermedades provocadas por una vida de excesos.
Nota2: Disculpas a todos los inconscientes que hayan sido capaces de hacer "clic" y escuchar la cancioncita.

viernes, 27 de febrero de 2009

Sí

Estaba tan obsesionada con no perder la gran oportunidad que iba repartiendo noes a diestro y siniestro por miedo a que un sí equivocado la alejara de su objetivo. Decía que no como quien tiene todo el tiempo del mundo. Empezó a dudar de su método cuando alguien le pregunto aquella mañana si quería un caramelo. Cuando estaba a punto de decir su no habitual porque ya se había lavado los dientes, comenzó a temblar preguntándose si mañana le ofrecerían otro o sería este el último. Durante unos segundos masticó la negación, lo pensó y por fin dijo casi susurrando: "Sí..." Y le entró el pánico.

domingo, 22 de febrero de 2009

Cerveza y frases


"Perhaps my best years are gone,
but I would not want them back.
Not with the fire I have in me now."

Samuel Beckett

Nunca soñó Beckett la gran gloria de que sus frases terminaran bajo vasos de cerveza en bares oscuros.

En el momento no entendí bien la sentencia, aunque me llamó la atención y tuve que sacarle un "retrato". Comprendí más tarde, cuando estaba ya en casa. Soy lenta para entender y negada para aprender. ¿Qué le hacemos?

sábado, 7 de febrero de 2009

Volar en sábado


Él dice que dedica la mañana de los sábados a volar. En realidad no miente, pero lo único que vuela es un caro juguete mientras él mira desde abajo y desea estar arriba. Tiene los pies anclados al suelo y sólo se permite soñar con lo que no se deja alcanzar. Dedica su vida a trabajar, conducir y "volar" mientras "guarda en la memoria la estructura de los labios incorrectos" como diría un cantautor relativamente inspirado en algunas letras. El poquísimo tiempo que le sobra lo dedica a esperar algo que tiene miedo a que llegue. Cuando llueve le entra la urgencia de conseguir su temido objetivo y el desasosiego termina en el momento de escampar. Como siempre el temporal acaba amainando, continúa su espera, buscando razones que le ayuden a ser paciente. 

sábado, 24 de enero de 2009

23 de enero de 2009

Hace como un mes una amiga estaba un pelín agobiada e hizo un largo viaje para tomarse un respiro y pensar en el camino a seguir. Curiosamente, a la vuelta trajo esta foto que tomó en la ciudad a la que fue. Ella no fuma, así que me la apropio en un día de esos que se ponen raritos.

Una corriente desde el pasado abrió de golpe una puerta ayer y hace un rato otra distinta. El niño se llamará Octavio al parecer. El maíz está bastante caro, algo así como 36 centavos el kilo. Me he enterado de que un ateo vuelve a creer. A alguien le ha hecho ilusión volver a ver fotos mías medio borracha en Chinchón. Me han llamado "sensei".  Joer, ahora tengo que dejar de contar las cosas raras que me han pasado hoy porque un golpe de viento, esta vez real, ha abierto una hoja de la ventana y no puedo cerrarla. A darme de hostias con la ventana toca ahora. Si cuando las cosas se ponen peculiares...

viernes, 9 de enero de 2009

Y nevó

Accesos a la ciudad colapsados, M-40 y A-2 cortadas, el aeropuerto cerrado, los trenes no llegan, el teléfono móvil falla, el coche patina y todos parecemos tontos y sonreímos. Bienvenidos a Madrid.



Por supuesto que me he revolcado en la nieve, he tirado bolas, he hecho fotos y me he calado hasta los huesos.

Han pasado más de ocho horas desde que cayeron los primeros copos y sigue nevando.


miércoles, 7 de enero de 2009

Maneras de decir

Algunas frases vuelven a la cabeza cada cierto tiempo y esta es una de ellas:

"Nada está perdido si se tiene el valor de proclamar que todo está perdido y que hay que empezar de nuevo"
Julio Cortázar

La verdad es que ni se me ocurre utilizar este tipo de citas literarias en mi discurso diario, así que para estos casos tengo otra:

"Te jodes y bailas"

Las comparaciones son odiosas y las dos sentencias en realidad no se parecen, aunque para mí pueden llegar a significar lo mismo. Tenía razón el barbas en eso de que hay que tenerlos bien puestos para aceptar que se ha perdido (para joderse) y no intentar excusarse ni buscar una solución. A partir de ahí empezar a bailar viene solo y para eso también hay que tener un buen par.

Como guinda, dejo un vídeo de una canción bastante naïf. Por esas contradicciones que suelo tener, me gusta y hasta me hace bien este tipo de mariconadas a veces. Dad gracias que no planté el "Dar es dar".


jueves, 1 de enero de 2009

Bicho Deseo

Mucha gente cree que poseemos un alma que nos diferencia de los demás y nos hace ser como somos. Yo creo más bien que nos componemos de diversos bichitos que nos recorren. No todo el mundo tiene los mismos habitantes ni los tiene igual de activos, así que ellos son nuestros verdaderos elementos diferenciadores.

Hoy voy a dedicar esta entrada a mi bicho Deseo. Me cae bien el tipo. Es peligroso sacarlo de compras si está demasiado despierto porque a menudo pide cosas y raras y a veces además caras. La otra mañana no se portó demasiado mal y sólo pidió un lolipop y un pollito saltarín igual que los que tocaban en las tabletas de chocolate hace años. Entonces Deseo no quería esos pollos y se había empeñado en una muñeca que casi nunca salía de premio. 

Mi animalito y yo generalmente no nos llevamos mal, aunque tal vez tenga que aprender a darle más caprichos. A menudo el pobre se enfurruña porque le llevo la contraria y he de reconocer que casi siempre es él el que lleva razón. El asunto que nos trae más discusiones es el tema hombres. Intento explicarle que tenemos que buscar un buen chico, guapetón y honesto a pesar de que no sea muy brillante. A él le siguen gustando tíos no demasiado agraciados físicamente, pero que con un gesto o una palabra le hacen volverse hiperactivo. Como es tan cabezón al final se saldrá con la suya. Y bueno, cosas que hay que hacer por tener contentos a los amigos.