domingo, 30 de enero de 2011

Una frase

La costumbre de empezar muchas veces puede no ser más que un miedo atroz a continuar el camino.

Hola, visitante ruso. Mujer u hombre, ¿por qué abres siempre esta entrada? Igual es casualidad, pero como me picaba la curiosidad pregunto. Eso si entienes español, si no, estoy hablando sola.

domingo, 16 de enero de 2011

Odaliscas



Empecé intentando entender a un hombre en particular, continué pensando en ellos en general y terminé mirando odaliscas. De ese proceso surgieron dos preguntas y una certeza:
¿Es bobo?
¿Cómo son?
Son hermosas.

jueves, 30 de diciembre de 2010

Que no importe

Un día te levantas con la firme decisión de que la caída no importe. Sabes que es mentira y que el momento de tocar el suelo será doloroso. Te repites: "Que no importe, que no importe". Sólo hay que decirlo las veces suficientes para coger el impulso justo y lanzarte. Una vez iniciado el descenso ya no tienes que pensar nada porque no hay vuelta atrás. Ya volverás a devanarte los sesos cuando veas la importancia del golpe.

viernes, 10 de diciembre de 2010

Meseta

A los pocos meses de estar en prisión, Valentín ya había olvidado cuál era el motivo de su encarcelación. Pasaba los días imaginando mesetas y llanuras por las que correr hasta la extenuación. Al principio era lo único que le calmaba y le devolvía el ritmo tranquilo a su respiración. A medida que el tiempo pasaba y el guardia gritaba más, esas imágenes que le habían reconfortado le producían desazón y esa desazón se fue convirtiendo en miedo. Se veía en mitad de un erial, sin caminos ni carreteras, solamente con el horizonte al fondo. Seguía corriendo por esos paisajes como los primeros días, pero se detenía a cambiar el rumbo a cada rato pensando que daba igual la dirección porque no llegaba a ningún sitio. Poco a poco, con el fin de evadir esa angustia, empezó a concentrarse en la imagen de los barrotes y hoy pasa las noches agarrado a ellos para no sentirse perdido en la meseta.

jueves, 18 de noviembre de 2010

Gracias...

a los que me regalaron novelas y canciones que no conocía.

a los que pudieron ser y no fueron.

a los que quise querer.

a los que me dejaron mierda porque tuve que aprender a hacer limpieza.

a los que se engañaron o me engañaron.

a todos los que me acompañaron un rato y me enseñaron a seguir sola.

miércoles, 10 de noviembre de 2010

Mis problemas con los trenes

Cada mañana subo en la estación de "Todavía no" y ya es costumbre quedarme dormida en el trayecto. Cuando despierto justo llegamos a "Ya no". Espero estar algún día más atenta.



domingo, 7 de noviembre de 2010

La coraza

Manolo Escobar lleva años buscando su carro, yo, mi coraza. Todo el mundo parece verla y yo ni me entero. Alguien que fue un gran amigo en su momento (hoy no lo sé) se tatuó una como debajo de piel rasgada. Otros se musculan hasta construirse una. Y la chica de este poema usa su frente como protección. La mía es como el famoso carro, todo el mundo habla de ella, pero yo nunca la he visto.


¡Impenetrable es tu frente, cual un muro! 
Tan cerca de los ojos, ¿cómo retiene preso
tu pensamiento?, ¿cómo su recinto es oscuro
bajo el cabello de oro, sobre el radiante beso?

Con la movilidad mágica de tus ojos,
la fijeza de dardo de los míos esquivas;
a veces, brillan dentro como ponientes rojos,
a veces, como rápidas estrellas pensativas...

¡Mujer, que yo lo vea! Libra de sus penosas
dudas a esta constante nostalgia de mis penas;
¡quiero saber si tu alma es un jardín de rosas,
o un pozo verde, con serpientes y cadenas!
                   
                                                         Juan Ramón Jiménez      Poemas mágicos y dolientes (1911)

domingo, 31 de octubre de 2010

De otras cobardías

Como no me gusta el riesgo, sólo me lanzo cuando la hostia es segura. En este caso, además, se prevé de dimensiones apocalípticas.

jueves, 28 de octubre de 2010

Un viaje

No decía palabras,
acercaba tan sólo un cuerpo interrogante,
porque ignoraba que el deseo es una pregunta
cuya respuesta no existe,
una hoja cuya rama no existe,
un mundo cuyo cielo no existe.

La angustia se abre paso entre los huesos,
remonta por las venas
hasta abrirse en la piel,
surtidores de sueño
hechos carne en interrogación vuelta a las nubes.

Un roce al paso,
una mirada fugaz entre las sombras,
bastan para que el cuerpo se abra en dos,
ávido de recibir en sí mismo
otro cuerpo que sueñe;
mitad y mitad, sueño y sueño, carne y carne,
iguales en figura, iguales en amor, iguales en deseo.
Aunque sólo sea una esperanza
porque el deseo es pregunta cuya respuesta nadie sabe.

                                                                            Luis Cernuda
Querer divertirse, volver al Lucky, abrir un nuevo "sí" cada día y bañarme en preguntas sin respuesta. ¿Te vienes?

domingo, 10 de octubre de 2010

Cobardía verbal

Bien sabido es que no me llevo demasiado bien con Mme Mentira. Durante años he convivido con su hermana pequeña Mle Piadosa. Del mismo modo que la tradición se ha puesto siempre de parte de Abel, nosotros salvamos a la mentira piadosa de la quema moral por más injusta que sea. Como decía, yo la he tolerado y la he ejercido sin ningún tipo de remordimiento. Cada vez he tenido más conflictos con esa familia, por lo que tuve que desterrar también a la benjamina y mudarme con el primo lejano Silencio. Cierto es que para mí es mucho más cómodo vivir con varones y mucho más si, como en este caso, son calladitos. Desde que sé que todos ellos forman parte del mismo clan, tuve que arriesgarme a seguir sola y continuar el camino sin más compañía que una boca enorme. 

No me engaño, no ha sido por generosidad ni por valentía. Creo firmemente que la cobardía debería ser un derecho constitucional hasta que nos paguen un plus de peligrosidad en cada uno de nuestros actos, pero a la cobardía verbal no le veo cabida en ninguna Carta Magna. Por más vestida de piedad o de silencio que la presentemos, una trola es una trola y añadiría más, una falta de respeto. No tengo nada en contra de que me mientan siempre que lo hagan con malas intenciones. Si el fin es malo, los medios no tienen por qué ser honestos. Si me quieren hacer un bien, veo imposible que nadie lo logre a través de una traición. El asunto es simple, ¿no?


Anexo del 14 de octubre: Nikhil y Sandip
Anteanoche empecé "La casa y el mundo". Nunca me había llamado la atención Tagore por la cantidad de citas suyas que circulan y hasta ahora no había leído nada. El caso es que me encontré con estos dos personajes con puntos de vista muy diferentes sobre esto. Que hablen ellos.
Nikhil: Tenía la vanidad de creer que podría contemplar la verdad en toda su desnudez, lo cual era tentar a Dios.
Sandip: Preferiría no ocultar nada; ocultar es cobarde. Pero si no pudiera resolverme a disimular cuando el disimulo se impone, sería también cobarde.
Empieza a caerme bien Tagore, muy mal Nikhil, que se parece demasiado a mí y Sandip no sé.